Diferencias culturales: No todo es Halloween los 31 de octubre

Siempre he dicho que en este blog contaría cosas sobre los lugares en los que he vivido pero ayer caí en la cuenta de que jamás había escrito absolutamente nada sobre EE.UU. Visto que estamos de 31 de octubre/1 de noviembre, quizá sea un buen pretexto para empezar a hacerlo.

calabazas naranjas de Halloween
Invasión de todos los tipos de calabazas en los supermercados de EE.UU. en octubre, especialmente las calabazas naranjas./ Flickr: Brenda Castañeda

El 31 de octubre es una fecha comodín. Me da la sensación de que esté donde esté, la gente se habrá inventado algo para celebrar ese día. La más famosa, Halloween. Una fiesta de víspera de Todos los Santos (1 de noviembre) de origen escocés y cristiano que una vez en EE.UU. se convirtió básicamente en lo que es hoy: una fiesta de disfraces de miedo. Luego se exportó a casi todo el mundo.

Pero no en todo el mundo Halloween es bien recibido. Celebrarlo o no celebrarlo suele poner en dilema a la gente de algunos lugares que tienen otra fiesta local asignada para este día, así que la lucha entre el “yo-también-me-quiero-disfrazar” y el “pero-no-me-quiero-alienar” puede ser muy estresante por estas fechas. Y quien acabe cediendo ante Halloween será criticado.

Yo lo celebré una sola vez durante mi vida en Perú. Era niña y me disfrazaron de Chilindrina (personaje de la TV latinoamericana). Como usaba lentes/gafas y dos colas imagino que mi mamá pensó que ya tenía la mitad del disfraz hecho. La segunda fue en EE.UU. Pero para no extenderme mucho con el relato, mejor pasaré a contar cómo se celebra el 31 de octubre en Perú, España, EE.UU. y Australia por orden de llegada.

31 de Octubre en Perú

música criolla Perú
Baile de música criolla peruana/Flickr: Presidencia Perú

Mi país es uno de los que cada año lucha por desterrar Halloween del 31. Allí se intenta dar prioridad al Día de la Canción Criolla (canción criolla es una música que tiene en su ADN lo mismo que la mayoría de peruanos: un poco de blanco, un poco de negro, un poco de indio). Por eso, ese día los peruanos que pueden acostumbran ir a unos locales llamados “peñas criollas” a cenar, escuchar, cantar y bailar este tipo de música peruana.

músicos tocando guitarra y cajón
“Criollos” tocando los instrumentos más típicos de la música criolla peruana: la guitarra y el cajón -por cierto, es este cajón que luego se llevó a España para usarse en el flamenco./ Flickr: Steve Levi

No sé de estadísticas pero creo que la mayoría de peruanos limeños prefiere la celebración local, mientras que el resto celebra un poco de todo. A veces incluso he llegado a ver fiestas en donde la gente va disfrazada como en Halloween y la música que ponen es criolla. Como dato adicional, mi madre, que es del Cusco y está allí por estos días, me cuenta que su ciudad se vuelve loca disfrazándose para Halloween y saliendo en grupos a tocar puertas, montando tamaño alboroto que hasta ocasionan tráfico vehicular.

Lo que sí, ese día se come más que nunca ciertos platos como el anticucho y los picarones, por más que estén disponibles todos los días del año (y en Cusco se dedican a preparar lechón para desayunar al día siguiente). Nota mental: Creo que debo comenzar a decir que todo lo que cuento sobre “Perú”, en realidad es solo sobre Lima. ¡Nunca acabaré de conocer mi propio país!! Es tan variado.

anticuchos de res
Anticuchos: brochetas de corazón de ternera a la parrilla. Plato peruano de la época virreinal. / Flickr: Tina H
picarones peruanos
Picarones: postre peruano cuya masa se hace con con boniato/camote, calabaza/zapallo, anís, harina y se acompaña con una miel con sabor a hojas de higo. / Flickr: i nao

31 de octubre en España

Dado que en la ex Hispania solo he vivido en Barcelona y nunca he pasado un 31 en otra ciudad, contaré solo lo que sé, y lo que sé es sobre La Castanyada.

La castanyera
La castanyera (castañera) tostando castañas en alguna calle de Cataluña, típico en esta zona para la celebración de Todos los Santos. / Flickr: Greg Gladman

La Castanyada (“castañada” en español) es una fiesta que consiste en atiborrarse esa noche de castañas (no la misma castaña que yo conocía en Perú), panellets y boniatos a la parrilla (camotes/patata dulce). Todo esto generalmente comprado en alguno de los quioscos que semanas antes se han montado por todas las calles de Cataluña y que seguirán funcionando hasta algunos días después de La Castanyada.

Recuerdo que en mi primera Castanyada casi me da un síncope cuando tuve que pagar mi primera cuenta de castañas y boniatos en el quiosco: 20 euros ¡20 euros por un cono de castañas y un par de camotes! Lo que pasó fue que hasta entonces yo aún conservaba los precios de Perú en mi cabeza, de cuando el kilo de boniatos/camotes costaba 1 sol (0.25 céntimos de euros). Eso dolió.

31 de octubre en EE.UU.

Como a mí me gusta eso de “a donde fueres haz lo que vieres”, cuando me cogió el 31 en la época en que vivía en Virginia, hice lo que tocaba hacer. Así que por primera vez en mi vida adulta me disfracé como Dios manda y asistí a todas las celebraciones de Halloween posibles, para maximizar la experiencia.

Una de ellas fue en casa de una señora estadounidense muy amable, profesora de inglés de una amiga, y que nos invitó a pasar la noche en su casa, con calabazas luminosas, comida y postres fúnebres y chocolatitos en forma de ratón. Antes nos había llevado a pasear en carreta por una especie de bosque en medio de la oscuridad. Todo para darnos “miedo”.

cena de Halloween
Cena de Halloween en una típica casa de Estados Unidos.
Decoración de casa para Halloween
Casa decorada para Halloween en Virginia Beach (Virginia).

Creo que por más que uno quiera permancer ajeno a esta fiesta, en EE.UU. eso sería imposible. El espíritu halloweenero está por todo sitio. Las decoraciones de las casas, la invasión de calabazas naranjas en los supermercados, los niños tocando las puertas gritando el “trick or treat” (“truco o trato”) -y que hasta ahora me da cargo de conciencia porque nunca les abrí la puerta-, etc., no deja otra que sumarse a ella.

31 de octubre en Australia

Este es mi segundo 31 en Australia y, a manera de limpiar un poco mi conciencia por el desaire que les hice a los niños halloweeneros de EE.UU., este año sí me preparé con bolsas de dulces para recibir a los peques que tocaran mi puerta. Sin embargo, la pedida de caramelos fue muy al estilo australiano.

Halloween en Australia
Niños pidiendo caramelos en Halloween en Australia. / Flickr: behang

Ya he mencionado antes muy de pasada que los autralianos son gente por lo general muy respetuosa por el otro (te saludan, dan las gracias, dicen “lo siento” todo el tiempo, etc.), por eso imagino que lo de dejar que sus niños toquen o no las puertas de los vecinos para pedir dulces tiene que haber sido motivo de reunión comunitaria y sometida a votación.

Lo digo porque esta semana me encontré en el buzón el papel que posteo abajo y en el básicamente avisaban a todo el vecindario de que el 31 los niños del barrio pasarían tocando puertas y que solo si uno estaba interesado en participar, pegase en su puerta el pedazo de cinta plateada que nos proveían junto con el aviso.

Halloween en Australia
Aviso repartido en un barrio australiano para comunicar que los niños del barrio pasarían a pedir caramelos por Halloween. Esta celebración es nueva en Australia así que la están adaptando muy a su estilo, el de “molestar lo mínimo” a los demás.

Yo no me iba a perder ver este nuevo estilo de Halloween, una costumbre que recién está cogiendo fuerza aquí en las antípodas. Así que pegué la cinta en mi puerta, compré una cuantas bolsas de caramelos y chocolates y los esperé, de 6 a 7 como anunciaron.

Llegaron a las 6:30 y se asomaron por la reja sin decir nada. Yo agüaitaba desde adentro. Pensaba que tocarían, pero no. Al ver que nadie salía comenzaron a irse en silencio. Al ver lo que pasaba me apuré en abrir la puerta para llamarlos. Me dio terror la idea de quedarme con todos esos dulces en casa. Volvieron. Les alcancé el bol y pensé se abalanzarían para llevárselos por puñados, pero solo cogieron uno de cada uno, muy educaditos, y se fueron agradeciendo mucho mucho. ¡Aussies, después de todo!

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6 comentarios en “Diferencias culturales: No todo es Halloween los 31 de octubre

  1. jajaja me encanta ese estilo de Australia, me gusta el respeto.
    En mi zona de España, aunque aún tiene más peso el 1 de noviembre e ir al cementerio, se empieza a celebrar cada vez más, es más, los bares sobretodo lo aprovechan.

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